viernes, 18 de diciembre de 2009
El despertar
jueves, 27 de agosto de 2009
Vida de un hombre muerto
Todavía sigo muerto,
mi cuerpo putrefacto ya está,
me desintegro día a día, y qué,
tan solo estoy muerto;
recuerdo ser más visitado en vida que muerto,
también en mi memoria se graban esas promesas vanas,
aquellas que me decían en vida,
siempre te visitare cuando mueras,
quedaras siempre en mi memoria,
simples cosas que predecían ya mi fin.
Aún sigo muerto,
mi vida se acabó hace algún tiempo,
pero en nada afectó al bien común,
solo soy un muerto mas,
una persona de pocas palabras en vida,
y más en muerte,
analizo mi nueva vida, comienzo a entender,
estoy muerto, nadie me visita,
espero hacer nuevos amigos en esta forma de vida,
amigos que realmente me echen de menos,
que me necesiten, que no prescindan de mí.
De alguna forma, alguien me vino a ver,
llegó llorando y diciendo incoherencias,
dándome de alguna forma
un poder especial para ayudarla,
características extraordinarias,
una especie de confesión
de aquellas cosas que no me dijeron en vida,
como si yo pudiera escucharlas,
me da risa el hecho de que siempre me dijeran que vivir era lo mejor,
nunca me hablaban de muerte,
era una especie de tabú,
todos los secretos e ideas me las soltaron después,
tal vez era la mejor forma de decir la verdad
y quedar sin el cargo de conciencia,
es como si guardaran lo mejor para el final,
pero la muerte no era el final,
yo no tenía conocimientos acerca de esta otra forma de vida,
solo me quedaba esperar cuáles serían las miserias que me tocarían pasar,
saber de las que me salvé al estar muerto,
vivir como un muerto.
Eso de que los muertos nada saben,
qué mejor excusa para no informarnos de lo que realmente pasa,
tal vez sería una forma de no alarmarnos,
de no mostrarnos esa vida de olvido,
en que día a día esperas ser recordado,
como un perrito hambriento que espera recibir su porción de comida,
como un muerto en su tumba.
A decir verdad,
no es mucha la diferencia entre el estar muerto y vivir,
mi vida al igual que muchas más,
era la de un muerto viviente,
era tan solo un zombi mas de aquella sociedad,
dormía, comía, trabajaba,
vivía rodeado de gente falsa,
tal vez esa falsedad era parte de la vida de ellos
y con el tiempo ya no se distinguía,
estaba condenado a este fin,
son pocas las cosas que recuerdo con afecto,
solo algunas alegrías que pasaban rápidamente,
y quedaban en el olvido o como un trofeo,
aquel trofeo que tanto me costó encontrar
y que hoy me tiene aquí,
muerto.
martes, 18 de agosto de 2009
Tan solo una mirada
Esa mirada entusiasta,
algo alegre y paciente,
aquella que me da hasta escalofríos a veces,
esa que siempre está disponible
pero nunca la capto;
esos dos cuchillos afilados,
que me intimidan al primer contacto,
aquellos ojos que saben dónde buscar,
que encuentran todo donde no hay nada,
que realmente saben buscar,
hasta al punto de producir temor.
Aquellos ojos intrépidos,
profundos, intensos,
llenos de vigor, energía,
esas dos luces que me encandilan,
y que pueden lograr desviar muchas miradas
con tan solo una de tu parte.
Faroles en la oscuridad son,
la única forma de encontrarte,
de reconocer esa cara tan cambiada con los años,
aquella personalidad por lo consiguiente,
ahí es donde aparecen
como la única forma de comunicación más noble y sencilla,
aparecen esos ojos, esa mirada,
tan honesta como desde un principio,
aunque tan convincente hasta hacer creer cosas que no son;
esa mirada que incluso es una arma de doble filo, no para ti,
sino para aquel que la vea y entienda lo que ella quiere decir,
esa caja de pandora que me desvela con sus grandes sorpresas por revelar o descubrir;
aquellos grandes secretos, esas mentiras,
todas esas cosas que pasan con el tiempo,
a diferencia de esa mirada,
tu mirada.
viernes, 10 de julio de 2009
jueves, 9 de julio de 2009
"La suma de tus miedos"
Era una mañana de sábado
por las calles vagaba solitario,
caminaba a paso rápido y agitado,
la emoción y desesperación lo abatían,
en ese momento, ocurrió.
Se detuvo por un instante,
a lo lejos diviso algo que lo perturbó,
sí, era el culpable de sus problemas,
de sus desdichas,
de la mayoría de los males
que le acontecían,
uno de sus mayores temores,
era él, su figura reflejada en una ventana.
la suma de sus miedos,
el hombre y su lado mas oscuro,
su ignorancia, su estupidez.