viernes, 18 de diciembre de 2009

El despertar

Despierto, me encuentro solo,
un desorden de ideas pasa por mi cabeza,
quiero despertar realmente,
pero esta nube de mentiras me abruma,
me envuelve, hasta hacerme parte de ella.
Mi vida sigue girando
en torno a una monotonía inevitable,
el círculo vicioso tiende a permanecer
a lo largo de toda mi vida,
nacer, trabajar, estudiar y morir,
es mi estilo de vida y estoy preso de él,
me hago reo de la vida misma,
no puedo disfrutar de sus mas diversos matices y bellezas,
vivo con la presión de por medio, el éxito,
poco a poco voy adquiriendo características de zombie.
Descubro la cuenta regresiva en que vivo,
nazco como un humano,
y de a poco me voy degradando,
a tal punto, de se runa escoria mas,
en este sucio mundo.


Despierto, me doy cuenta de que no estoy solo,
hay mas robots junto a mi que quieren ser humanos,
pero no todos resisten el camino para dejar esta condición,
muchos van quedando ahí,
como me ha pasado generalmente ante cualquier adversidad,
y esta no ha sido la excepción,
sin un mayor esfuerzo he vuelto a las filas de la monotonía y la soledad,
he vuelto a la normalidad.


Despierto de este mal sueño,
y me encuentro frente a la pantalla del computador,
aparentemente no estoy solo,
sólo atino a vertir mis emociones,
en un mar de paradojas y mentiras,
le hablo a la pantalla,
como un tonto, sólo sigo mis instintos,
sólo continúo viviendo porque sí.

jueves, 27 de agosto de 2009

Vida de un hombre muerto

Todavía sigo muerto,

mi cuerpo putrefacto ya está,

me desintegro día  a día, y qué,

tan solo estoy muerto;

recuerdo ser más visitado en vida que muerto,

también en mi memoria se graban esas promesas  vanas,

aquellas que me decían en vida,

siempre te visitare cuando mueras,

quedaras siempre en mi memoria,

simples cosas que predecían ya mi fin.

 

Aún sigo muerto,

mi vida se acabó hace algún tiempo,

pero en nada afectó al bien común,

solo soy un muerto mas,

una persona de pocas palabras en vida,

y más en muerte,

analizo mi nueva vida, comienzo a entender,

estoy muerto, nadie me visita,

espero hacer nuevos amigos en esta forma de vida,

amigos que realmente me echen de menos,

que me necesiten, que no prescindan de mí.

 

De alguna forma, alguien me vino a ver,

llegó llorando y diciendo incoherencias,

dándome de alguna forma

un poder especial para ayudarla,

características extraordinarias,

una especie de confesión

de aquellas cosas que no me dijeron en vida,

como si yo pudiera escucharlas,

me da risa el hecho de que siempre me dijeran que vivir era lo mejor,

nunca me hablaban de muerte,

era una especie de tabú,

todos los secretos e ideas me las soltaron después,

tal vez era la mejor forma de decir la verdad

y quedar sin el cargo de conciencia,

es como si guardaran lo mejor para el final,

pero la muerte no era el final,

yo no tenía conocimientos acerca de esta otra forma de vida,

solo me quedaba esperar cuáles serían las miserias que me tocarían pasar,

saber de las que me salvé al estar muerto,

vivir como un muerto.

 

Eso de que los muertos nada saben,

qué mejor excusa para no informarnos de lo que realmente pasa,

tal vez sería una forma de no alarmarnos,

de no mostrarnos esa vida de olvido,

en que día a día esperas ser recordado,

como un perrito hambriento que espera recibir su porción de comida,

como un muerto en su tumba.

 

A decir verdad,

no es mucha la diferencia entre el estar muerto y vivir,

mi vida al igual que muchas más,

era la de un muerto viviente,

era tan solo un zombi mas de aquella sociedad,

dormía, comía, trabajaba,

vivía rodeado de gente falsa,

tal vez esa falsedad era parte de la vida de ellos

 y con el tiempo ya no se distinguía,

estaba condenado a este fin,

son pocas las cosas que recuerdo con afecto,

solo algunas alegrías que pasaban rápidamente,

y quedaban en el olvido o como un trofeo,

aquel trofeo que tanto me costó encontrar

 y que hoy me tiene aquí,

muerto.

 

martes, 18 de agosto de 2009

Tan solo una mirada

Esa mirada entusiasta,

algo alegre y paciente,

aquella que me da hasta escalofríos a veces,

esa que siempre está disponible

 pero nunca la capto;

esos dos cuchillos afilados,

que me intimidan al primer contacto,

 aquellos ojos que saben dónde buscar,

 que encuentran todo donde no hay nada,

que realmente saben buscar,

hasta  al punto de producir temor.

 

Aquellos ojos intrépidos,

profundos, intensos,

llenos de vigor, energía,

esas dos luces que me encandilan,

y que pueden lograr desviar muchas miradas

con tan solo una de tu parte.

 

Faroles en la oscuridad son,

la única forma de encontrarte,

de reconocer esa cara tan cambiada con los años,

aquella personalidad por lo consiguiente,

ahí es donde aparecen

 como la única forma de comunicación más noble y sencilla,

aparecen esos ojos, esa mirada,

tan honesta como desde un principio,

aunque tan convincente hasta hacer creer cosas que no son;

esa mirada que incluso es una arma de doble filo, no para ti,

sino para aquel que la vea y entienda lo que ella quiere decir,

esa caja de pandora que me desvela con sus grandes sorpresas por revelar o descubrir;

aquellos grandes secretos, esas mentiras,

todas esas cosas que pasan con el tiempo,

a diferencia  de esa mirada,

 tu mirada.

 

viernes, 10 de julio de 2009

"El hombre no es malo cuando sabe, es malo por ignorante"
Extracto del libro Juventud en éxtasis


Una "simple" frase que por lo menos, me llevo a reflexionar sobre bastantes cosas, y espero que a ustedes igual.

jueves, 9 de julio de 2009

"La suma de tus miedos"

Era una mañana de sábado

por las calles vagaba solitario,

caminaba a paso rápido y agitado,

la emoción y desesperación lo abatían,

en ese momento, ocurrió.

 

Se detuvo por un instante,

a lo lejos diviso algo que lo perturbó,

sí, era el culpable de sus problemas,

de sus desdichas,

de la mayoría de los males

que le acontecían,

uno de sus mayores temores,

era él, su figura reflejada en una ventana.

la suma de sus miedos,

el hombre y su lado mas oscuro,

su ignorancia, su estupidez.