Era una mañana de sábado
por las calles vagaba solitario,
caminaba a paso rápido y agitado,
la emoción y desesperación lo abatían,
en ese momento, ocurrió.
Se detuvo por un instante,
a lo lejos diviso algo que lo perturbó,
sí, era el culpable de sus problemas,
de sus desdichas,
de la mayoría de los males
que le acontecían,
uno de sus mayores temores,
era él, su figura reflejada en una ventana.
la suma de sus miedos,
el hombre y su lado mas oscuro,
su ignorancia, su estupidez.